En el mes de julio de 2016 he mandado el siguiente micro un tanto distópico que no ha resultado seleccionado, cosa que ya preveía. Ya ni me inmuto, la verdad. Las palabras obligadas eran: «memoria», «gráfico», «panorámica», «adoptar« y «eclipse».

HIJOS DEL PASADO, HEREDEROS DEL FUTURO

El Fiscal Anticoncepción finalizó su informe sobre los motivos para denegar a los demandantes su pretensión. La Memoria Mundial de Menores sin Familia y el Gráfico Poblacional eran incontestables: si querían tener hijos, debían adoptar.

El abogado de la pareja dirigió a sus clientes una mirada confiada y cargada de esperanza. El alegato en favor de la concepción natural que deseaban había sido brillante y sus puntuaciones en los baremos genéticos eran sobresalientes. Podían conseguirlo.

El juez carraspeó llamando la atención, contempló la pantalla panorámica en la que se exhibían los documentos manejados por las partes y cabeceó, asintiendo para sí:

—Ha llegado la hora —comenzó con voz estentórea— de que los ciudadanos dejemos de pagar por los errores de nuestros gobernantes y no voy a permitir que la política eclipse la Justicia. Apruebo la solicitud de estos jóvenes y autorizo que les sea retirado el inhibidor de reproducción. Visto.

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