Microrrelato enviado al concurso del CGAE en febrero de 2016. No pasó el filtro y ya iban tres chascos seguidos. Empezaba a plantearme si no dejarlo y que se dedicasen a la escritura otros, que yo con mis demandas y escritos de conclusiones ya iba servido:

ALGO ES ALGO

Fue verdadera mala suerte que el cliente recibiese la resolución de la Administración el día de Nochevieja. El plazo para interponer el recurso contencioso-administrativo finalizaría el último día de febrero, aunque los coletazos y rescoldos de la Navidad, junto a mi apretada agenda para recuperar el trabajo acumulado durante las fiestas, hicieron que no me la entregase hasta casi finalizado enero. Y febrero es un mes muy corto.

Así que de nuevo me veo luchando contra el calendario cuando el año no ha hecho sino empezar; tan sólo 28 días para encontrar un fiador, suspender la ejecución y preparar adecuadamente la demanda de un juicio desigual, donde la superior fuerza probatoria del contrario recuerda la lucha de David contra Goliat, en este caso en el escenario cuadrado de la sala del juzgado.

Pero… ¡qué despiste el mío! Este año es bisiesto y dispongo de un día extra. Algo es algo.

Anuncios